La Batalla del Ebro


Distancia desde El Rincón Slow, 51 km. (Corbera d’Ebre)

La comarca de la Terra Alta ofrece una serie de lugares únicos para hacer un recorrido histórico por los escenarios principales de la Batalla del Ebro. El recorrido debe comprender al menos seis lugares de visita ineludible: la cota 705 de la Sierra de Pàndols (1), punto clave para dominar la zona y que cambió varias veces de bando durante la contienda; el Centro de Estudios de la Batalla del Ebro (2), en Gandesa; la línea de trincheras de Mas de Grau (3), a cuatro km de Gandesa; el Coll del Moro (4), en la carretera de Gandesa a Alcañiz, el puesto de mando desde donde Franco dirigía los movimientos de sus tropas; y el pueblo antiguo de Corbera d’Ebre (5), totalmente derruido y que, como testigo de la barbarie, aún puede visitarse tal como quedó después de los 116 días que duró la Batalla del Ebro.

La batalla empezó a las 0,15 horas de la madrugada del día 25 de julio de 1938, cuando el ejército republicano cruzó el río por diferentes puntos entre Mequinenza y Amposta. En apenas 48 horas, las tropas republicanas avanzaron hasta 50 km más allá del Ebro. La contraofensiva franquista se inició en los primeros días de agosto, con el apoyo constante de la aviación alemana, que llegó a lanzar desde sus aparatos hasta 60.000 bombas sobre el enemigo. A la vez, Franco ordenó la apertura de las presas del Pirineo para que el incremento del nivel de las aguas del Ebro impidiera al enemigo replegarse; de este modo las tropas republicanas quedaron aprisionadas entre el avance franquista, las aguas del río y las bombas de los cazas nazi.

El combate más largo tuvo lugar en la cota 705, donde se enfrentaron la 11ª División de Líster, de un lado, y la IV División de Navarra, de otro. El combate terminó al quinto día por agotamiento absoluto de ambas unidades. En la pugna por el control de la cota 705 hubo cientos de fallecidos porque al tratarse de una zona tan rocosa fue imposible trazar trincheras y obligó a los combatientes a protegerse en simples arbustos y parapetos. Actualmente, en la cota 705 hay un monolito de la agrupación de sobrevivientes de la quinta del biberón en memoria de los fallecidos por ambos bandos.

Durante los meses de septiembre y octubre, el bando franquista fue reconquistando palmo a palmo lo que había perdido de un plumazo el 25 de julio. Por fin, el 15 de noviembre cruzaba por Flix el último cuerpo republicano que quedaba al oeste del Ebro, y al día siguiente las tropas franquistas penetraban en Flix. Terminaba así la batalla del Ebro: nunca se sabrán las pérdidas exactas, pero se calcula que casi 100.000 personas perdieron la vida en la batalla. Para mayor información, puedes visitar la web de espacios para la memoria.