Peñíscola

Distancia desde El Rincón Slow, 57 km.
El trayecto hasta Peñíscola se puede hacer todo por autopista: una hora basta para llegar a un pueblo histórico, bello, turístico, encantador y siempre activo. Hay rutas marcadas para recorrer el casco antiguo que pasan por los lugares más señalados: la Porteta, el Portal Fosc, el Portal de Sant Pere, el Bufador o la Iglesia de la Virgen de la Ermitaña. A lo largo de la ciudad vieja existe una gran cantidad de comercios de artesanía, productos típicos y de recuerdos; asimismo, en las inmediaciones de la Plaza de Bous suele montarse un mercadillo ambulante. Vale la pena perderse por las sinuosas calles, desde donde se aprecian escenarios maravillosos, hasta llegar a lo alto del castillo, la joya de Peñíscola.
El Castillo del Papa Luna es uno de los monumentos más visitados de España. Benedicto XIII (el Papa Luna) lo utilizó como sede pontificia durante su destierro. Anteriormente, el castillo había servido de morada para caballeros Templarios. Está en un perfecto estado de conservación.
El Parque de Artillería, el antiguo polvorín, se ha reconvertido en la actualidad en un bonito parque desde el que se puede contemplar una estupenda vista de la bahía de Peñíscola. En verano en este parque se exponen aves rapaces, que hacen demostraciones de vuelo para los turistas. Otros lugares interesantes de Peñíscola son la plaza de Caseres, donde existe una variada oferta de restaurantes, y el Museo del Mar del Baluarte de Felipe II. Además, Peñíscola es un pueblo con una vida cultural envidiable, donde se suceden numerosos conciertos, obras de teatro y exposiciones.
Para los más intrépidos, desde Peñíscola puede hacerse una excursión excepcional (90 minutos por trayecto) hasta el archipiélago de las Islas Columbretes, un paraíso para submarinistas y para los amantes de las serpientes.