La Fontcalda

Distancia desde El Rincón Slow, 45 km
La Fontcalda es uno de los secretos más remotos de Cataluña. Encajonada entre la Sierra de Pàndols y la Serra de Cavalls, la Fontcalda es un enclave ubicado en el curso del río Canaletes, donde el río se estrecha por un cañón y da lugar a una serie de pozas donde es posible refrescarse. Suele ser un lugar poco concurrido, aunque es posible que se encuentre con niños y jóvenes que juegan a tirarse al agua desde lo alto.
Se puede llegar a la Fontcalda en vehículo propio (un desvío a la izquierda a medio camino de la carretera que va de Pinell de Brai a Gandesa), a pie o en bicicleta (la Vía Verde de la Terra Alta pasa precisamente por la Fontcalda).
La Fontcalda es un antiguo balneario y lugar de peregrinaje. En la margen izquierda del río hay una fuente termal de agua cálida (de ahí el nombre del balneario) con propiedades minero-medicinales. Estas aguas contienen cloruro sódico, carbonato cálcico y sulfato de magnesio: por este motivo fueron explotadas con finalidades terapéuticas desde el siglo XVIII. La Fontcalda era utilizada por caballeros de la orden del Temple provenientes del castillo de Miravet, que hacían posada en este lugar. Se dice también que cuando la orden fue perseguida y eliminada, algunos de los últimos templarios de Catalunya se refugiaron en la Fontcalda, sin duda por ser un paraje especialmente aislado y remoto.
A mediados del siglo XIX el balneario de la Fontcalda llegó a contar con más de 50 dormitorios para alojar a turistas y pacientes. Hoy, aparte de la iglesia y un restaurante que abre unas pocas semanas al año (¡ojo, lleve comida propia, no se fíe de encontrarlo abierto!), encontrará también un espacio de acampada y una explanada con barbacoas y mesas donde puede parar a hacer un pic-nic.