Miravet


Distancia desde El Rincón Slow, 45 km.

El escenario que conforman los meandros del Ebro, el castillo templario y el pequeño casco del pueblo hacen de Miravet uno de los regalos más maravillosos del curso bajo del Ebro. Hace unos años Miravet era un pueblo olvidado en la margen izquierda del río; hoy, gracias a la política y a la promoción, se ha convertido en uno de los centros turísticos más importantes de las Terres de l’Ebre, incluso con visitas guiadas teatralizadas durante los fines de semana y hasta pequeños cruceros en barca hasta Benifallet.

Miravet no defrauda nunca. Es un pueblo pequeño, apenas de setecientos habitantes, pero está construido en un marco incomparable. Miravet es un pueblo aliado con la historia. Durante casi ocho siglos los árabes le dieron forma y vida al pueblo, hasta la expulsión de los moriscos. En el siglo XII los templarios levantaron el castillo que domina el casco urbano desde lo alto, con magníficas vistas sobre el curso del Ebro y sobre los alrededores. Y en la Guerra Civil fue escenario del cruce de las tropas republicanas sobre el Ebro, en una ofensiva inmortalizada por unas fotos históricas. En el interior de la iglesia hay una exposición fotográfica sobre la ofensiva republicana de 1938 y el cruce por Miravet.

Una actividad ineludible es montarse en el Paso de Barca, el método tradicional para cruzar el río que aún se utiliza en Miravet. El Paso de Barca no utiliza motor: simplemente dos llaguts (pequeñas embarcaciones fluviales) dispuestos de manera paralela y atado a unas cuerdas para aprovechar la fuerza del río. El Paso de Barca transporta personas y vehículos.