Gandesa

Distancia desde El Rincón Slow, 46 km.
Muchas personas se saltan Gandesa porque creen que no es más que un pueblo donde confluyen varias carreteras, pero Gandesa encierra tres sorpresas que no le dejarán indiferente. Hará bien en aprovechar cualquier paso por Gandesa para conocer estos tres secretos de la capital de la Terra Alta.
El primero es el edificio de la cooperativa agrícola, una auténtica joya del modernismo, recientemente restaurada. La entrada es gratuita y puede recorrer el interior incluso por el piso de arriba. La visita es como una gran lección de arquitectura, donde se aprecian a la perfección los juegos de pesos y contrapesos, y los elementos característicos del modernismo industrial y de bodegas: el ladrillo tipo ‘maó’ y la bóveda catalana. Lo mejor de todo es que el edificio continúa funcionando para la finalidad con que fue diseñado, como bodega, y por tanto se percibe mucho mejor la funcionalidad de las formas, como las oberturas del techo para la evacuación de los gases de fermentación, la utilización de arcos parabólicos para que quepan más tinas, etc.
La segunda sorpresa de Gandesa es el CEBE, el Centro de Estudios de la Batalla del Ebro, ubicado justo enfrente de la cooperativa agrícola. Es un interesantísimo museo sobre los cuatro meses que duró la batalla, donde se exponen uniformes de los combatientes, armas, cartas personales, periódicos, municiones y todo tipo de detalles sobre aquellos hechos. Vale la pena acercarse hasta Mas de Grau, apenas a cuatro kilómetros de Gandesa, para visitar la línea de trincheras.
Por último, no puede dejar de visitar los vestigios templarios del pueblo. El Palacio de Castellà fue en su origen un castillo templario. Aún pueden observarse encima de la puerta de la fachada las poleas de madera que servían para subir y bajar el puente levadizo. El palacio era tan austero que posteriormente funcionó como cárcel durante muchos años.